jueves, 13 de enero de 2011

Reflexión lectura 1: "Pobreza y Exclusión Social"

Muchas veces pensamos que pobreza es sinónimo de exclusión social, sin embargo no es así.

El concepto de pobreza lo podríamos definir como la falta de disponibilidad de recursos por lo cual una persona es incapaz de satisfacer sus necesidades básicas. Pero como nos dice Mercedes Reglero, en el capítulo IX “Pobreza y exclusión social”, estoy de acuerdo con ella en que la pobreza no debe medirse sólo según el acceso a bienes materiales y sociales, sino que también es necesario que los individuos tengan la capacidad de utilizarlos eficazmente.

En el caso del concepto de exclusión social, según se recoge en el texto, Giner E. lo define como “un proceso social de separación de un individuo o grupo respecto a las posibilidades laborales, económicas, políticas y culturales a las que otros sí tienen acceso y disfrutan “. Según mi opinión, todo aquello que te aporte inseguridad en tu vida social te va a colocar en una situación de vulnerabilidad o exclusión social, lo cual puede ocurrir en cualquier momento de nuestra vida, pues no somos superhéroes para poder evitarlo.

Como futuros profesionales, cuando intervengamos con personas excluidas debemos intentar que poco a poco vayan desapareciendo aquellos factores que han provocado esa situación. Sin embargo, en ocasiones por falta de recursos los procesos de integración que se llevan a cabo no sirven de mucho y se vuelve a ese círculo vicioso.

Al igual que se comenta en el texto, pienso que se deberían de fomentar las teorías de intervención social, reforzando las políticas de debilitamiento de factores de exclusión más que en tratar sus consecuencias.

Actualmente, existen nuevos sujetos de exclusión a raíz del actual contexto global y social, como las personas adultas en situación de dependencia física o quienes han emigrado.

En definitiva, la exclusión social es una nueva forma de representar y problematizar las tradicionales cuestiones sociales, las desigualdades, la conflictiva relación entre la esfera política de derechos, deberes y estatus de ciudadanía, y una esfera económica que sigue generando esa desigualdad, dependencia y sumisión en las condiciones de trabajo y de producción.

jueves, 2 de diciembre de 2010

¿Desadaptación Social o Inadaptación Social?

A menudo, escuchamos en los medios de comunicación conceptos como desadaptación e inadaptación social, pero realmente ¿sabemos qué significan?, ¿qué se considera una persona desadaptada?, etc.

En primer lugar deberíamos tener claro en qué se diferencia un concepto de otro:

Según lo leído y comentado en clase, podemos considerar la inadaptación social como una situación permanente, cuya responsabilidad recae principalmente en la esfera del individuo o colectivo que no está adaptado; mientras que la desadaptación es de manera temporal por una situación o circunstancia concreta de la persona en la sociedad, donde el individuo se encuentra al margen de la normalidad social y manifiesta un comportamiento discrepante con respecto a pautas de comportamiento consideradas “normales”.

Pero ¿qué es lo normal?, ¿hacer lo que los demás hacen y que esté bien visto socialmente?... Según mi opinión lo normal no existe, simplemente es una creación del colectivo “nosotros” para vernos diferentes al colectivo “ellos”, pues es más fácil vivir en esta simpleza. Vemos este tipo de cuestiones como algo ajeno a nosotros mismos, como si jamás nos pudiera ocurrir algo en la vida que nos hicieran “no normales”, ya que pensamos que somos superpersonas y que las desgracias es algo ajeno a nosotros.

Es decir, es la propia sociedad la que crea a los desadaptados sociales y hace que unos tengan la oportunidad de acceder o no acceder a ciertas esferas sociales.

Sin embargo, desde mi punto de vista y como futura educadora social, no estoy de acuerdo en darle un carácter de permanencia al concepto inadaptación social, pues nada es eterno y poco a poco todo se puede cambiar, ¡para algo estamos nosotros!.